El hotel Four Seasons Buenos Aires Utiliza una Reapertura de fronteras

La dueña del 5 estrellas porteño conserva a sus 300 empleados y registra actividad plena en sus restaurantes: Elena, Nuestro Secreto y Pony Line Bar. La organización, de un fondo de Dubai, pasó de una estrategia de u$s 100 millones en nuevos hoteles al paraguas judicial para su activo primordial

La carencia de turistas extranjeros y de viajeros de negocios ya hace un año y 7 meses, por la enfermedad pandémica, llevó a la organización dueña del Four Seasons Buenos Aires a pedir a la Justicia la abertura de su concurso preventivo.

Hablamos de HCA (Hotel Corporation Argentina), dueña del hotel, que hizo la solicitud frente a el Juzgado Comercial Nº14, Secretaría 28, el lunes 13 de septiembre pasado.

El hotel de 5 estrellas, que contaba con alta ocupación hasta mediados de marzo del año pasado, una vez que se cerraron las fronteras por el Covid-19, busca llegar a un convenio con sus acreedores para sanear su delicada situación financiera. Y apuesta a la reapertura de fronteras para recobrar huéspedes e fomentar su facturación.

a partir de la compañía informaron que mucho el hotel como «sus restaurantes Elena, Nuestro Secreto y Pony Line Bar continúan abiertos y operando, y nosotros mismos continuamos recibiendo a todos los huéspedes como continuamente».

A partir de que los restaurantes reabrieron, hace 20 días, cuentan con una alta demanda. Elena, integrado en los 50 Best Restaurants de América latina, inclusive, está lleno cada una de las noches, según explicaron fuentes del hotel

Además, «en cuanto abran las fronteras, esperamos suceda lo mismo con nuestras propias habitaciones», añadieron.

«Four Seasons continúa operando el hotel de forma conjunta con sus dueños como sugiere su contrato de management de extenso plazo. La prioridad de Four Seasons es el resguardo de los puestos de trabajo de sus empleados y el cuidado de sus huéspedes», sobresalieron, en un reportado.

Four Seasons mantuvo los 300 empleados que son parte de su nómina A partir de el principio de la enfermedad pandémica, con ayuda oficial del programa ATP, según se informó, a pesar de haber tenido que cerrar las puertas a lo largo de largos meses de su torre primordial, frente a la falta de viajeros corporativos y de placer extranjeros, por la enfermedad pandémica y el cierre de fronteras.

A lo largo de diversos meses, solamente prevaleció operando la Mansión del Four Seasons para atender a los huéspedes, sin embargo en vacaciones de julio, al aguardar un aumento de la demanda, además abrió temporalmente la torre primordial. No obstante, el cierre de fronteras no posibilita un óptimo funcionamiento de esta clase de hoteles, cuyos huéspedes son, mayormente, corporativos de todo el mundo por viajes de negocios, de reuniones o extranjeros que visitan el territorio por placer.

Por cierto, la ocupación es radicalmente baja en la metrópoli. Los hoteles de Buenos Aires figuran entre los más dañados del territorio en la crisis del turismo por Covid-19. A lo largo de el verano pasado, una vez que se reactivaron los viajes de argentinos dentro del territorio, los establecimientos porteños de lujo apenas llegaron al 7% de ocupación, a medida que en otras metrópolis aquel porcentaje era más grande.

Después, a lo largo de la temporada baja, previamente del invierno, promediaron un 5%. Por esa razón, en mayo, un 60% de los 4 y 5 estrellas porteños cerraron temporalmente sus puertas, debido a que es más costoso quedar abierto con la poca demanda que no operar.

Las tarifas, además, se «adecuaron» a los turistas nacionales, con costos más bajos que los comunes. Ahora, solamente esperan que se fijen fecha de reapertura de fronteras y los requisitos que se exigirán a extranjeros -y que no incluyan cuarentena al ingreso-, para lograr volver a operar.

El Four Seasons Buenos Aires es controlado, a partir de 2011, por el empresario dubaití Alí Albwardy, por medio de su fondo Albwardy Investment, por el cual había pagado u$s 64 millones. En 2012 y 2013, invirtió u$s 60 millones en su total modernización.

Además, Albwardy adquirió en 2017 el Meliá Iguazú, que hasta el momento operaba como Sheraton, dentro del Parque Nacional, a metros de las Cataratas, por u$s 55 millones.

En febrero de 2020, poco anterior a que se declarara la enfermedad pandémica a grado universal, Alí Albwardy le había anunciado al mandatario Alberto Fernández y al ministro de Turismo, Matías Lammens, que invertiría u$s 100 millones para edificar 3 hoteles nuevos en el territorio, 2 en la provincia de Misiones y un tercero en El Calafate, Santa Cruz.